Otra de Jaimito

Publicado en por carlos

 

Jaimito está en cualquiera, muchos no lo saben porque sólo conocen sus aventuras de pibe travieso que protagonizaba chistes verdes de mala calidad, pero esa es una imagen pública que cultivó durante muchos años, un personaje de ficción medianamente irreverente pero que no se metía en “cosas raras”, un bufón domesticado. Pero Jaimito existe en realidad, y está en cualquiera.

Algunos lo saben pero no dicen nada por miedo, Jaimito tiene un pasado jodido, llegó a América en los barcos allá por el 1500 y algo... venía buscando oro cómo todos los otros, se cansó de matar indios y cuando pudo cercó unos campitos en provincia de Buenos Aires. En 1880 estuvo con Rosas con el que se hizo muy aficionado al asado. Más tarde se vino al sur, esta vez con Roca, y otra vez a matar indios, pero creo que le gustaba... lo tomaba como un  deporte. Llegó el siglo XX y Jaimito prosperó y se quedó con unos terrenos en la patagonia, que eran de unos indios que había matado hacía unos años. En el 40´ se las arregló para que no le sacaran nada desprendiéndose la camisa, pero en el 76´ se la abrochó hasta el cuello, se puso la gorra y se dejó el bigote, fue milico y anduvo entregando gente y diciendo que algo habrán hecho, se dedicó a los bienes raíces cuando se llevaban a un vecino o alguien se iba al exilio y el se quedaba con la propiedad por dos pesos; también se llenó de plata trayendo unos modernos radiograbadores de Hong Kong; por aquellos tiempos volvió a su deporte de matar indios, pero lo hacía en sus terrenos en la patagonia, para no molestar a nadie. En los 80´ se hizo el boludo, dijo que estaba con la democracia y se dedicó a la política y a importar pornografía; como en los 40´ había aprendido a tocar el bombo y a decir “compañero”, en los 90´ fue petrolero, gremialista garca, y puntero del M.P.CH. (Movimiento por la Patria y el Choripán), finalmente ligó una intendencia, cumplió su sueño de hacerse corredor de autos y se sacó una foto con El Carlo (no digo el apellido porque es yeta). Hace poco me enteré que tiene varias causas por trafico de drogas, por abuso de menores, por malversación de fondos públicos, por recibir coimas de empresas petroleras y madereras... y además parece que una topadora descuidada desenterró algunos indios que no descansaban muy en paz cerca de una de sus estancias en Esquél o en San Martín o en la Pampa. No sé que irá a pasar con Jaimito, igual parece que hay gente que aun lo quiere y todavía se ríe de sus chistes, a mi la verdad no me causan ninguna gracia.

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